Crítica y verdad: El cierra al año que se va

Año viejo, año nuevo, la misma canción, otra vez el cliente con su complicación. Desde casos de familia hasta el lío comercial, en Asesoría Legal Integral el trato es especial. Bajo la guía de Franklin Lituma, nuestro director, resolvemos el caos con estrategia y con rigor.

En el mundo empresarial, de juntas y de acciones, evitamos que los socios terminen en prisiones. Estructuramos contratos con tal precisión, que no dejamos espacio a la libre interpretación. En lo societario somos el escudo y la guía, para que su empresa facture con total alegría, cuidando que cada firma y cada nueva alianza, mantenga en su negocio la debida confianza. El derecho corporativo es nuestra columna, donde la astucia legal siempre se suma.

Qué belleza es la herencia, ese tierno momento donde hermanos olvidan el parentesco y el sentimiento. O el contrato impreciso, joya de la ambigüedad, que nos da de comer con total puntualidad. En lo civil, donde el papel es el dueño y el rey, desenredamos nudos con la fuerza de la ley.

No nos tiembla el pulso ante el poder ni el dinero, ponemos la ética y la verdad lo primero. Caminamos pasillos de juzgado y notaría, con la frente muy alta y la mejor asesoría. Nuestra lealtad no se compra ni tiene doblez, defendemos su causa con total lucidez, pues más que un cliente, usted es un aliado, y por su victoria hemos siempre apostado.

Defendemos al usuario de la empresa abusiva, que con cobros indebidos se pone agresiva. Si el servicio público es lento o es nefasto, nosotros logramos que detengan el gasto. Protegemos los derechos humanos con fervor, frente a cualquier atropello o falta de honor, porque la dignidad no es un simple concepto, es la base de todo nuestro respeto.

Entre libros, archivos y audiencias tardías, pasamos las noches y también nuestros días. No importa que el sistema se ponga algo lento, nosotros buscamos el mejor argumento. Y cuando por fin la sentencia es dictada, y vemos su cara de paz recuperada, sentimos que el esfuerzo valió la jornada, dejando la injusticia por fin derrotada.

Si el conflicto se evita con una buena mediación, ahorramos bilis, tiempo y alguna que otra indigestión. Pero si el diálogo falla y la contraparte es tenaz, ¡demandamos con furia, sin descanso y sin paz! En lo laboral, defendemos al que suda su jornada, contra el despido injusto y la cuenta mal pagada.

Miramos con lupa al que busca la visa, mientras el de seguros nos cuenta su pena sin prisa. Y en la prensa o en redes, nos verán opinar sobre la política nacional que no deja de asombrar. Ya sea en una charla o frente a un micrófono encendido, el abogado Lituma da un análisis que no pasa desapercibido.

Atendemos propiedad intelectual con gran inventiva y la competencia desleal con respuesta ofensiva. De custodias y divorcios somos muros de contención, mezclando la técnica con una pizca de compasión. Porque un abogado que no entiende su nación, es solo un lector de leyes sin alma ni visión.

En este fin de año, el deseo es muy sincero: que tengan más paz y menos trámites de enero. Que el éxito llegue, que el negocio florezca y que el fantasma del juicio jamás aparezca. Pero si el mundo se complica y el derecho se ve mal, aquí está Franklin Lituma y su equipo de Asesoría Legal Integral.

¡Próspero Año Nuevo!

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