
Las estructuras morales no son una categoría de valores porque no poseen portadores, son valores puros. Precisamente la persona neurótica tiene la característica de estar focalizada en sí misma, sin salir, sin ver más allá de sus limitaciones, de su sufrimiento. Jamás captará lo valioso de su vida si no la vive, si no sale al mundo a realizarse, a vivenciar lo valioso.
En este sentido podríamos decir que no se comporta como un ser realmente civilizado, tal como los mendigos de la miseria que obran sin culpa, sin acanallarse. A esta lacra humana no se lo puede llamar políticos.
Se dice que después de esta pandemia el mundo será otro. Sí y no. Volveremos a los estadios a disfrutar del deporte, que ha regresado monótono, los jugadores necesitan del aplauso del público para vibrar, volveremos a los cines porque nos gusta estar penetrados en la visualización de las imágenes. El mundo cambiará en busca de prevención, menos armas y más medicina. Tenemos la tecnología inimaginable, pero no las herramientas necesarias para la educación virtual.
Aquí nos encontramos con Max Scheler (uno de los primeros en visualizar el peligro nazi) con la escala de los valores: todos los valores se organizan como siendo positivos o negativos. A diferencia de las cosas que sólo son positivas. Señalando cuatro grupos: del agrado (dulce-amargo), vitales (sano-enfermo), espirituales (estéticos, jurídicos e intelectuales) y religiosos.
Ab. Franklin Lituma Manzo – litumafranklin@hotmail.com
