De cómo, cuándo, dónde, con quiénes hará la prosperidad que tanto se necesita son las cuestiones que el electorado quiere conocer.

Las promesas de campaña de siempre ya no calzan. Es de esperar que lance una proclama, en que nunca más habrá latrocinio, que la educación, la ciencia y la tecnología sean la fuente del progreso del Ecuador. Entregar principios de conceptos de cómo hará la prosperidad, qué modelo exitoso extranjero empleará tales como el finlandés, suizo, inglés, alemán.
En los países desarrollados se vive cada vez mejor, pues tienen cubiertas sus necesidades de alimento, educación, salud, así como acceso a una gran variedad de satisfacciones. Es menos importante tratar de alcanzar el modelo económico de países ricos si llegamos a la satisfacción inmediata y mediatas de lo básico. La democracia nos enseña la realidad, aun lentamente.
Pronunciarse que contará en su gobierno con personas capaces es imprescindible, establecer modelo territorial a fin de cumplir con el sistema regional. A la gente de poca fe le parecerá utópico, ya no tenemos tiempo para el abecedario estamos en la era digital, cibernética, automatizada, robótica, la Internet (mala) como el agua que sale del grifo de nuestras casas.
Tenemos que comenzar con adelantarnos.
