Organización Mundial de la Salud

Las medidas que se están empleando para controlar y derrotar el virus afectan la vida de la sociedad y su economía, de allí el arte de gobernar para proteger la salud y minimizar los golpes en la economía sin quebrantar los derechos humanos.

Por otro lado, es evidente que se debe luchar en la incapacidad de resoluciones, en la incapacidad de no tener fondos de emergencias en definitiva no tener dinero.

En nuestro país (Ecuador) nada se toma en serio, los problemas nunca están en la posibilidad de lo realizable, simplemente no pasará nada y sigamos en la fiesta. La desobediencia ciudadana de quedarse en casa es justificada por el hambre al no tener alimentos. El Estado, no el gobierno solamente, todo aquel que lo constituye no es capaz, no usa la inteligencia y está llevando esta triste situación al caos total. Sálvese quien pueda, el último en salir apague la luz.

Comenté jocosamente a un amigo que a mí nunca me ha llegado las famosas ayudas con víveres, para darme entender que eso no sirve ni siquiera para mitigar el dolor de los necesitados. Pomposamente declaran los miles de raciones que entregan, sin embargo, estas no son suficientes; son para uno o dos días y el resto con qué se alimentan.  Mantengo que no se hacen las cosas debidamente y en planificación. Guayaquil el epicentro de este mal y no es atendida prioritariamente. Se dice que muchos puntos del país han sido afectados con el virus mortal por sus propios oriundos que fugaron de Guayaquil a sus tierras, lo que evidencia que es en esta ciudad donde viven.

Ya no recomendamos, ni pedimos y menos suplicamos a los que gobiernan una capaz y responsable gobernanza, pagarán por lo que suceda.

Ab. Franklin Lituma Manzo – litumafranklin@hotmail.com

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